Desde que la palabra incendio irrumpió en su cabeza, Fernanda —una joven que nunca pudo tener una relación sana con su madre— no ha podido pensar en otra cosa. Avivado por una historia familiar de silencios y rencores, un ímpetu homicida poco a poco cobra forma dentro de su cabeza y el fuego se revela como el único camino hacia la libertad. Años atrás, abuela, madre, tías y primas eran su mundo entero, pero ahora urdir el modo más efectivo para acabar con ellas no le genera ningún cargo de conciencia. ¿Hasta dónde somos capaces de llegar para arrancar de raíz el dolor que nos provocan las acciones de quienes más queremos?