Tanizaki reconstruye la biografía del todopoderoso señor de Musashi, cuya existencia orbita entorno a dos únicos instintos: la ambición de conquista y la satisfacción de su depravada pulsión sexual. Apenas dejada atrás la infancia, el joven Terukatsu descubre la sexualidad a través de una perturbadora imagen que condicionará su vida: la de una hermosa mujer acicalando la cabeza cortada de un guerrero tras el combate. Tanizaki explora los límites de la sexualidad más extrema y excéntrica en un Japón medieval asolado por la guerra y la pasión. Tanizaki bien puede ser considerado el novelista japonés más sobresaliente del siglo XX. The New York Times